Junto a una ventana. Un bonsái de interior necesita mucha más luz de la que parece, y la falta de luz es la primera causa de que empiece a perder hojas. Eso sí, luz abundante no es sol directo detrás del cristal durante horas, que quema.
Riega la tierra cada 2 días, y una vez por semana riega por inmersión: sumerge el tiesto durante 5 minutos hasta que la tierra deje de soltar burbujas. El bonsái vive en muy poca tierra, así que se seca mucho antes que cualquier otra planta de la casa.
Con abono específico para bonsái. De marzo a octubre, que es cuando el árbol está creciendo y puede aprovecharlo; el resto del año no lo necesita.
El pinzado es el corte de las ramas pequeñas, y se puede hacer en cualquier momento del año. Es lo que mantiene la silueta del árbol entre poda y poda.
La poda de verdad, la de las ramas gruesas, se hace justo antes de que el árbol arranque a brotar. Fuera de esa época le cuesta mucho más recuperarse.
También a finales de febrero o principios de marzo, aprovechando la misma parada antes del brote. Es el momento de renovar el sustrato y recortar las raíces.
En la tienda tenemos bonsáis de interior y de exterior de distintas edades, y también la tierra, el abono y las macetas para cuidarlos.